• Ana

Yoga para AMARTE




Tiempo de lectura: 4 min


El mundo actual está constantemente distrayéndonos. Los sobre-estímulos de la tecnología y del día a día nos llevan a conectarnos más con el mundo material y nos aleja del SER, de nuestra esencia e incluso de nuestro mismo cuerpo físico.


Este nuevo mundo nos enseña a anclar nuestras seguridades en lo impermanente, la belleza, las riquezas y las experiencias externas en general, que son tan efímeras como el mismo sentido de amor propio falso que construyen; por lo que confundimos el amor propio con vanidad o con tener algunos lujos o distracciones materiales.


De aquí nace la necesidad de integrar en nuestra rutina diaria actividades y hábitos nos sirvan como un camino de regreso al alma y que nos enseñen sobre todo a amarnos en nuestra luz y en nuestra sombra.

¿Qué quiere decir esto? “amarnos en nuestra luz y nuestra sombra”.


Es fácil amarnos cuando estamos en la cúspide, cuando nos sentimos bellos, cuando los planes salen como estaban estipulados, cuando los demás nos valoran y cuando estamos en una seguidilla de aciertos en nuestra vida. Pero qué pasa cuando un día te equivocas, o cuando alguien te ataca o te desaprueba, o si algún defecto o limitación que tienes sale a relucir, o tus emociones están descontroladas y no te sientes bien. Existen miles de variables que te pueden llevar de la cima al fondo, en cuestión de segundos. ¿Qué pasa con tu amor propio allí?


Es muy posible que en estos momentos ese falso amor propio que tenías se desconecte y empieces a juzgarte, atacarte, o a dudar de tu valor. Y es aquí donde te das cuenta que tu amor propio… no es incondicional, por el contrario, está condicionado al éxito y al cumplimiento de expectativas externas.


¿QUÉ TAN PROPIO Y QUÉ TAN INCONDICIONAL ES EL AMOR QUE SIENTES POR TI MISMO?


El primer paso para empezar a transformar y sanar la relación que tenemos con nosotros mismos es el auto-conocimiento, y la mejor herramienta para esto es la práctica del yoga.


El primer paso es volver a conectarte con tu cuerpo físico. Mientras más desconectado estés de tu cuerpo físico, hay más probabilidades de que estés atrapado e identificado con el pensamiento, y todos sabemos que el pensamiento puede llegar a ser el peor enemigo de nuestros procesos personales. La práctica de yoga te ayuda a reconectarte no solo con las capacidades motoras – que por el sedentarismo perdemos – sino que también te ayuda a afinar tu sistema nervioso. El desarrollo de nuestro sistema nervioso es el punto clave para el autoconocimiento, para recuperar tu intuición y para conocer tu realidad emocional y mental a través de los sentidos internos.


El yoga te ayuda a desarrollar la capacidad de presencia, a evitar esa constante fluctuación mental entre pasado y futuro, y te entrena para regalarte espacios en el aquí y ahora que es donde sentimos más calma y bienestar. Tu mente se entrena para no entregarle las riendas a tu pensamiento, de esta manera el pensamiento empieza a funcionar para ti y no en tu contra.


Finalmente, el yoga es una practica que te permite vivir en modo “observador consciente” - ideal para reconocer tu luz y tu sombra - y te conecta con la inteligencia emocional que se requiere para entender que eres imperfecto y que es en esa imperfección donde tiene que anclarse tu amor propio. Desarrollar paciencia, flexibilidad, compasión hacia ti mismo y hacia los demás es una de las enseñanzas del yoga que te encaminarán a ese camino de sanar tu relación contigo mismo.


El yoga es un sistema completo de filosofía y practicas que le regalan a tu cerebro nuevas sinapsis, nuevas formas de pensar, por consiguiente, nuevas formas de relacionarte con los demás y contigo mismo. Desde lo básico de una respiración correcta, hasta las más complejas de las meditaciones, el yoga está lleno de herramientas que te hacen volver a ti mismo, que te enseñan lo hermosa que es la existencia.


Cuando cambiamos la forma en que abordamos nuestra sombra – queriendo comprenderla, en vez de juzgarla – empezamos a caminar hacia el amor propio, donde no criticas las características limitantes, sino por el contrario las asumes y las aceptas como parte de un todo que eres tú.

La invitación a mis alumnos es siempre abordar las clases con un ojo clínico que te permita ver que pensamientos y emociones afloran durante las practicas, y apreciarlos desde la curiosidad y no desde el juicio.


En Anisha nos enfocamos en reconectarte contigo mismo a través de clases de yoga, terapias, talleres de liberación emocional y meditaciones.


¿Quieres conocer más?

Contáctanos en nuestras redes sociales o vía Whatsapp con tus preguntas.


13 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo